El 16 de marzo del año 37 fue nombrado Tercer Emperador de Roma el joven de 25 años Cayo Julio César Augusto Germánico mas conocido como Calígula (botitas) por las botas que utilizaba cuando de niño acompaño a su padre en un par de campañas del ejército.

Hijo de Agripina y Germánico, un general Romano lleno de gloria que a su vez era hijo de Nerón Claudio Druso, hermano del hasta entonces emperador Tiberio. Este, antes de su muerte dejó claras instrucciones para que gobernaran juntos Calígula y su nieto Tiberio Gemelo, el heredero natural. Ambos asumieron la conducción de Roma en medio de una grave crisis financiera, sus primeros días se desarrollaron sin novedades, ordenaron las cuentas gracias a llevar una administración impecable. Unos meses después, Calígula enfermó, este acuso a “Gemelo” de intentar envenenarlo por lo que ya recuperado lo mando matar y así tomo solo las riendas del imperio.

Sus primeras medidas dejaron ver que poseía algún desequilibrio, cometió errores que derivaron en una crisis financiera y provocó la hambruna de gran parte de la población. Entregó las tierras de Batanea y Traconítide a su amigo Herodes Agripa, y ordenó a todo su ejército recoger caracoles en lugar de enfrentar en batalla a las tribus Britanas. Desesperado por enderezar su reputación emprendió una profunda remodelación de Roma que vació las arcas públicas, organizó descomunales juegos y duelos de gladiadores, que no solo no le devolvieron popularidad sino que terminaron por arruinar el estado. Para enfrentar la crisis terminal instituyó impuestos a la plebe, asesinó a senadores para quedarse con sus riquezas e hizo prostituir a sus esposas, incluso llegó a prostituir a sus hermanas.

Sus fiestas no mermaron, su maldad aumentó y mandaba a asesinar personas al azar solo por diversión, hizo construir monumentos en su honor y a su caballo “Incitato” lo nombro Cónsul y Sacerdote. Su crueldad, extravagancia y perversidad lo llevaron a coleccionar enemigos, se iniciaron varias conspiraciones, pero fueron integrantes de la Guardia Pretoriana, liderados por Casio Querea quienes lo apuñalaron en público.

Para asegurarse de terminar con la dinastía e instaurar una república, el senado apoyó el asesinato de su esposa y su hija a la que aplastaron el cráneo contra una pared, pero no dieron con su tío que con el apoyo del ejercito que se mantuvo fiel a su emperador natural asumió como nuevo emperador, así comenzó el tiempo de Tiberio Claudio César Augusto Germánico.

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por Vicente Florian

Periodista egresado de la UASD, Maestrando en Tecnologías de la Información y Comunicación para Docentes (TIC), Historiador e Investigador.

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